
Cuando la conocí, éramos unos chiquillos revoltosos, vivarachos, picaros y burlones, vivíamos sin saber que esos serian los últimos años en que todos estaríamos juntos.
La chacota de John encandilaba a todo el mundo, la picardía de koky atraía a las chicas, el socarrón de Jery discutiendo siempre con sus los vecinos de Condevilla que se irritaban con el fútbol de pista y todos los sabados eran reuniones de amigos de los amigos.
ya había conocido primero a su hermana, era alegre, tenía esa pizca de bromista y muy ocurrente, recuerdo travesuras entre amigos, apuestas y aquellos trances que eran cómplices de una botella, la tecno cumbia se encontraba en la cúspide, los chicos del barrio nunca se perdían de una fiesta, yo probablemente dibujaba más que hoy, pero siempre con el fin de alborozar a los demás.
recuerdo perfectamente que no era tan especial como ahora , sin embargo ya me parecía agradable ,siempre dulce , le enmarcaba una tierna ingenuidad ,era como una margarita que crecía entre la hierba del ganado, siempre abierta al mundo sin temor a ser dañada ,quizás fue un poco su talón de Aquiles ,pero que importaba! Si el mundo era solo suyo.
realmente no la conocía porque era para mí la misma persona que observaba sin imaginar que pudiera ser distinta, luego intente hacerlo yendo a visitarla cada sábado y conversando, siempre en el mismo parque, en la misma banca, pero llegaban los muchachos y la amistad no pasaba de ser algo genérico.
Fue realmente que comprendí que no era como me imaginaba.
Habían pasado semanas de no verla, tenía un enamorado vecino de un vecino.
Recuerdo, una noche tenia una cita con una mesalina, no sabia si ir a mi encuentro o no, pero finalmente me decidí y tome el primer bus.
Me sorprendí cuando la encontré allí, aquella vez conversamos mucho, empezo a confiarme cosas personales, a pesar que la distancia por recorrer era muy larga se nos hizo corto el viaje.
al bajar del bus, ella tenía una cita al otro lado de la calle y yo muy por el contrario tenía que esperar a la mía.
Me despedí, pues su compromiso la esperaba, pero se nego, note en ella preocupación por dejarme, y a pesar que la anime a estar tranquila, prefiriò acompañarme hasta que me recogieran, sabia perfectamente que yo no conocía ese lugar y que era peligroso, era lógico que incluso a los dos el peligro nos hubiese visitado en cualquier momento, pero su intención me encanto, tu decisión, su buena voluntad, su compañía.
Entonces la vi y me regalo una sonrisa que me contagio.
me llamaron por teléfono y me dijeron que me esperaban en la otra esquina.
ella se fue tranquila, aquella noche pensé más en ella que en mi acompañante
Era, curioso, anecdótico…raro.
Conocí también sus penas, sus sentimientos, esas pruebas que nos llegan a todos con distintas caras, y que la sedujo con una mentira que la enredo, una falsedad camuflada en una promesa que nunca llego.
empecé a verla con más entusiasmo, comprendía cada vez su evolucionado carácter, una dulzura mezclada con frialdad, sus actos no reflejaban sus emociones, se quejaba siempre por su mala suerte y nunca se daba cuenta que realmente solo se preparaba para el futuro.
Trate de tomar la iniciativa y darle un vuelco a nuestra amistad, fue un riesgo pero para mi buena suerte ella no tenia ningún complejo de mojigata , y siempre veía las cosas lo mas natural, pero insistí y lo único que logre con el tiempo eran besos desvalijados que siempre aparecían sin ser llamados, que se compartían sin estar estipulados .
Me di cuenta que era lo mejor pero no lo ideal, no era un sangre fría como ella, no podía actuar y a los segundos olvidar, al principio funciono, pero después no.
Las veces que encontré la manera de continuar con esa mentira, era maquillando una verdad a conveniencia de los dos, mientras mas cedía mas avanzaba hasta llegar al punto de reflexión, a ella no le gustaba, pero no por si misma, si no por mi, sin embargo a mi me gustaba de cualquiera de las dos formas.
No comprendí hasta después que entendí que no quería perjudicarme.
Yo me burlaba de eso, pero cuando realmente estuve a punto de ser tu victima, empecé a darle la razón silenciosamente.
Se que no se dio cuenta como fue, pero ahora ya no nota mi presencia, conocio con quien jugársela, y lo aplaudo, aprendio que después de cada caída si vale la pena levantarse, y aplaudo eso.
Ahora sentado desde la tribuna puedo contemplar lo que siguió de su vida, lo que me perdí y lo que debe continuar.
Fue en una linda época, aun existente pero en stand by, yo continuo vivo, porque llegue a hacerle caso, y no llegue a ser tu victima.
PD: Homenaje a los buenos recuerdos.