
Esta historia comienza una tarde de verano, tenia aproximadamente 16 años y estaba reunido con mis amigos, era un día de esos donde el cielo estaba despejado y se podía respirar aire puro, precisamente ese fue el día en que mis amigos y yo tendríamos un campeonato de fulbito, aun lo recuerdo, se llamaba “intercalles”
Aquella vez yo no pude jugar, eso me irrito un poco, debía entender que tenía mejores jugadores en el equipo, pero bueno, decidí olvidarme del asunto, así es que de pura rabia me compre un helado para no convidarle a nadie.
Cuando mis amigos me vieron comprar el helado fueron tras de mi, pero yo corrí.
Todos se quedaron rendidos excepto uno al que yo consideraba el más “espeso” .era Beto
Yo sin embargo le dije que no le invitaría, el estaba en frente pero note como miro detrás de mi y se avergonzó, me dijo: “bueno no importa quédate con tu helado”.
Me sorprendió su reacción, dejo de insistir muy fácilmente, pero me intrigo mucho el porque miraba detrás mio.
Así que mientras relamia mi dulce helado volteé.
Lo que vi. en ese momento quedaría grabado en mi mente para toda la vida, quizás la experiencia mas sublime en aquel instante, no podía creerlo.
Estaba yo parado, ahí, mirando fijamente venir hacia mi dirección a dos chicas, mas aun yo solo podía ver a una de ellas, era blanca como la nieve, tenia los labios rojos, el cabello dorado y toda parecía brillar con el día soleado.
Mientras caminaba podía sentir como se cayo parte de mi helado, pero no me importo yo quería seguir allí mirándola, preguntándome ¿Quién era?, ¿de donde salio?, ¿Cómo se llama?...
Pero mientras mas me preguntaba observaba como se alejaba de mi y necesitaba hacer algo, así que note que se iban en dirección a donde estaban mis amigos, sin pensarlo regrese y caminaba lentamente y detrás de ella…
Seguía en mi preguntándome cosas, que no hubieran tenido respuestas, ya que era muy tímido en aquel tiempo, olvide el asunto y me dedique a observar, porque era un deleite hacerlo, luego ellas giraron hacia una esquina y mientras caminaba sentí una mano sujetándome el pecho, y escuche a alguien que me dijo “reacciona”, cuando volví en si, note que era mi amigo Alberto.
El miro hacia ella y dijo “es bonita no”?
Yo le dije:” si que lo es , pero quien es?”
El me respondió” no tengo ni idea”…entonces ese día fui a buscar a mis demás amigos, (ellos siempre estaban en la onda de conocer chicas) quien mejor que ellos, para que me dieran respuestas.
Pero hasta ese momento ni siquiera ellos sabían quien era, solo conocían de vista a la que caminaba junto a ella (la otra chica).
Después de ese acontecimiento, pasaron los días y no volví a saber de ella.
Estaba por resignarme, aunque era difícil siempre la recordaba.
Un día de esos yo estaba afuera de mi casa sentado en un cajón blanco, era el punto de encuentro de mis amigos pero esta vez yo estaba solo.
Y vi. venir hacia mi a mi amigo John, estaba con una bicicleta y me dijo:
“Marcos no sabes, las conocí”
Y le respondí a quien?
A Francis me dijo.
Entonces me quede perplejo… y me contó con lujo de detalles que llegando a un parque (que estaba a un par de cuadras de mi casa) el se acerco a beber agua y las vio
Y que ellas también querían tomar agua y aprovecho en conocerlas, (era un experto conociendo chicas).
Entonces como el sabia que me gustaba me contó emocionado, tenia 14 años, su papá vivía en el barrio y que se quedaría a vivir aquí.
Yo me sentí feliz, mi amigo la conocía y ella viviría por siempre cerca de mi casa, estaba satisfecho, pero cuando el me dijo que quería presentármela, mi felicidad se opaco por un instante, yo era demasiado tímido y me daba vergüenza todo.
Sentía que era demasiado linda para mi, y que yo no estaba a su altura.
me acomplejaba.
Nunca había tenido alguna experiencia con chicas y sentía que todo lo que tuviera que ver con migo seria un fracaso… mis amigos me conocían, algunos decían que yo era buen pata pero que solo me faltaba corregir eso de mi...”la timidez”.
Entonces cada noche al salir., yo les preguntaba a mis amigos por Francis y ellos siempre me contaban de ella, me decían que Francis les hizo conocer a su otra amiga que iba con ella y se llamaba Diana, yo muy bobo me alegraba con las experiencias que Vivian mis amigos con ella, sin saber que ella en ese momento no sabia ni siquiera que yo existía.
Pasaron los días y mis amigos volvieron a insistirme, pero esta vez para ir a la inauguración del parque (ya seria oficial) y que ella saldría a bailar una canción de la Ana Cooler , me dijeron que era perfecto para que me la presentasen.
Pero por mas que lo intente no pude, no sabia ni como acercármele
Las pocas veces que la vi de lejos me temblaban las piernas y sentía que me ponía como tomate.
Así que volví a defraudar a mis amigos, me sentía mal por no ser normal como ellos y no poder romper ese miedo tonto.
Paso el tiempo y un día por la tarde mis amigos llegaron a mi casa, eran koki y Alberto
Y me invitaron a jugar play station, yo le pedí permiso a mi mama y Salí como pude.
Entonces Alberto dijo:” vamos primero a comprar algo en la bodega”.
Bueno entramos, en realidad entre solo yo pero cuando me doy cuenta Alberto y koki se quedaron en al puerta de la bodega.
”que sucede” pregunte.
Y me doy cuenta que no solo estaban ellos en la puerta, estaban mis demás amigos, Beto, Andy, Jery y otros curiosos, observadores, me asuste y quise salir .pero no me dejaron.
Volví a preguntar pero esta vez con desesperación “que, que sucede!!”
En ese momento escuche la vos de John, el estaba escondido detrás de una columna en la bodega (era una columna ancha) y dijo:”Marcos te tengo una sorpresa”
Fue entonces cuando lo vi. , tenia a alguien sujetando de la mano, no pude ver quien era hasta que ..salio
Era Francis, apenas la vi. sentí que mi corazón iba a estallar, volví a mirar la salida y estaban todos mis amigos mas unidos que nunca para evitar que salga, Francis parecía no saber exactamente lo que sucedía, pero John dijo :
“Francis, te presento a Marcos”, Francis me sonrió y me dijo “hay te llamas igual que mi primo” que tal
Yo la salude y lo único que sentía era estar muy avergonzado, no sabría que le pudieron haber dicho mis amigos de mi, aun recuerdo su sonrisa con la que soñaba, podía contemplarla esta vez de cerca.
Pero a la vez quería que la tierra me tragase, fue entonces que…CONTINUARA.

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